Esta casa fue diseñada por Javier Senosiáin y está en México. Esta vivienda lleva la vida acuática a la superficie, una creación extraordinaria de la arquitectura moderna. Está construida en forma de caracola, en un entorno totalmente natural que ofrece vistas a la montaña.
Su interior está formado por un llamativo diseño de cristales multicolores que ofrece distintas sensaciones dependiendo de la incidencia de la luz. El consumo eléctrico también será muy bajo pues se ha construido no solo evocando el medio ambiente sino respetándolo. Por eso, el sistema de ventilación está formado por dos conductos subterráneos.
Caminos de piedra y de hierba conforman la casa y el aseo cuenta con un manantial que brota de las rocas. La escalinata de piedras te dará la sensación de estar paseando por la naturaleza, pero sin salir de casa.
¿Te atreverías a vivir en una casa tan peculiar?